El ministro de Defensa de El Salvador confirma que buque con droga incautada tenía bandera de Tanzania
Entradilla
La embarcación, que portaba matrícula extranjera, fue identificada durante patrullajes preventivos y su detención se inscribe en los procedimientos establecidos por protocolos de seguridad internacionales implementados en el país.
EL SALVADOR. El ministro de Defensa de El Salvador, Francisco Merino Monroy, confirmó que el buque en el que se incautaron 6.6 toneladas de drogas tenía bandera de Tanzania, el cual fue detectado la semana pasada por la Marina Nacional durante una operación marítima.
El funcionario afirmó durante una entrevista nocturna en el estatal Canal 10, la embarcación fue interceptada tras registrar actividad sospechosa mientras navegaba en el océano Pacífico.
El titular de Defensa, explicó que los buques deben cumplir normas de la Organización Marítima Internacional (OMI), incluyendo el registro de bandera, para poder navegar a nivel mundial. En este caso, la embarcación involucrada portaba bandera de Tanzania y, durante la inspección fue que se identificó el cargamento ilícito, que ascendía a 6.6 toneladas.
Agregó que el buque incautado estaba registrado en Tanzania, bajo bandera de conveniencia, con tripulación de distintos países y declaró que “estamos solicitando a la autoridad competente que el buque pase a la Marina Nacional para emplearlo en la lucha contra el narcotráfico”.
Merino Monroy detalló en entrevista con Noticiero El Salvador que la operación se realizó en cumplimiento de directrices internacionales y protocolos de seguridad, los cuales permiten a las autoridades salvadoreñas abordar e inspeccionar embarcaciones con matrículas extranjeras cuando se detecta actividad inusual. Dijo: “Este tipo de acciones posiciona a El Salvador como referente en la región”.
El funcionario destacó que la preparación de la Marina Nacional para este tipo de operativos forma parte del Plan Control Territorial, impulsado por el Gobierno de Nayib Bukele.
El ministro resaltó que, a través de este plan, se definieron los lineamientos de trabajo. Además, sostuvo que las incautaciones se realizan a grandes distancias y mediante métodos únicos, lo que permite ampliar el alcance de las operaciones contra el narcotráfico.
Impacto regional y política antidroga
“Esto demuestra que sí se puede combatir el narcotráfico, incluso siendo un país pequeño”, dijo el ministro en sus declaraciones sobre el impacto de la operación para la imagen de El Salvador en la región.
La incautación fue presentada como parte de los esfuerzos del Estado salvadoreño por demostrar la capacidad de resolver problemas complejos y reducir la preocupación regional por la criminalidad asociada al tráfico de drogas. Según el ministro de Defensa, este tipo de resultados fortalece la percepción de El Salvador como un actor activo en la lucha internacional contra el narcotráfico.
El cargamento del mayor decomiso de droga en El Salvador, tiene un valor estimado de USD 165 millones, y fue trasladado a bordo del buque FMS EAGLE el cual, según el presidente Nayib Bukele, no tenía como destino el territorio salvadoreño.
La acción se realizó a más de 700 kilómetros de la costa de El Salvador, en una operación coordinada por la Fuerza Naval Tridente, que ha reforzado la política de seguridad nacional en la lucha contra el narcotráfico. El buque, de 54 metros de eslora, fue interceptado y trasladado hasta la Base Naval de la Unión, ubicada a más de 200 kilómetros de la capital, San Salvador.
Las autoridades consideran la incautación como histórica por su volumen y su impacto regional
El fiscal general Rodolfo Delgado aseguró que desde finales del siglo XX no se producía una incautación de esta magnitud en El Salvador, subrayando su carácter “histórico”. En la operación fueron capturadas diez personas: cuatro colombianos, tres nicaragüenses, dos panameños y un ecuatoriano, quienes ya se encuentran a disposición de la justicia bajo cargos de tráfico internacional de estupefacientes.
Delgado precisó que además de enjuiciar a los detenidos, la Fiscalía General de la República busca identificar y capturar a los responsables intelectuales de la operación y esclarecer la procedencia y cadena de mando detrás del envío.