Este domingo en la noche, el  Ejército de Israel informó que tres de sus soldados murieron y otros nueve resultaron heridos en una andanada de proyectiles de mortero cerca de la frontera sur de Gaza, lo que provocó el cierre del cruce fronterizo de Kerem Shalom.

El brazo armado de Hamás, las Brigadas al Qasam, reivindicaron horas antes el ataque y ya aludieron a víctimas mortales.

El objetivo del ataque era un puesto militar desde donde, según Hamás, Israel organizaba la invasión de Rafah y bombardeos contra el sur del enclave, detalló Al Aqsa, el canal de televisión del grupo.

“Se identificaron aproximadamente diez lanzamientos de proyectiles cruzando desde la zona adyacente al cruce de Rafah hacia el área de Kerem Shalom”, confirmó el Ejército israelí en un breve comunicado y, horas después, añadió que al menos una vivienda en el kibutz Kerem Shalom había sido dañada.

El Ejército “atacó los lanzadores utilizados en el ataque. Tras el bombardeo, se cerró el cruce de Kerem Shalom utilizado para transferir ayuda (humanitaria) a Gaza”, dice el comunicado.

Israel reabrió el paso de Kerem Shalom a mediados de diciembre, tras las críticas de numerosos organismos internacionales ante la poca ayuda humanitaria que entraba por el paso de Rafah, fronterizo con Egipto y diseñado para la entrada de personas pero no de toneladas de ayuda humanitaria.

Desde que comenzó la guerra de Israel en Gaza, el pasado 7 de octubre, 266 soldados -contando las víctimas de hoy- han muerto en la ofensiva terrestre que ya dura 7 meses, según datos del Ejército israelí.

Del lado palestino, más de 34.600 personas han perdido la vida, según el Ministerio de Sanidad de la Franja, que no distingue entre combatientes y civiles pero señala que más del 70 % de las víctimas son mujeres y niños.EFE-