España.  Después de que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, confirmara su expulsión por “amenazas para los intereses de seguridad”, España ha dado siete días a 25 diplomáticos y personal de la Embajada de Rusia en Madrid para abandonar el país, según trascendió en fuentes diplomáticas.

Tras el Consejo de Ministros, Albares explicó que entre los expulsados no está, sin embargo, el embajador ruso, Yuri Korchagin. “No está incluido, porque queremos dar una oportunidad al diálogo, como hemos hecho desde el inicio de la crisis”, ha indicado.

Dijo, que el Gobierno sigue así los pasos de varios socios de la UE, algunos de los cuales ya desde la semana pasada comenzaron a expulsar a diplomáticos rusos en relación con la invasión de Ucrania. Los acontecimientos en Bucha han acelerado el proceso.

Precisamente, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha intervenido este martes en el Congreso de los Diputados donde ha equiparado la situación que atraviesa actualmente Ucrania con la vivida en la localidad de Guernica en 1937, bombardeada por la aviación alemana, durante la Guerra Civil española. También ha pedido que empresas españolas como Porcelanosa, Maxam o Sercobe dejen de hacer negocios con Rusia.

Además, el presidente ucraniano ha advertido de que Rusia “no busca la paz” y no se quedará en Ucrania, donde quiere no solo acabar con el pueblo ucraniano sino con su “posibilidad de vivir sin dictadura” y de “elegir ser una democracia”, sino que quiere acabar con la diversidad en “toda la región y en Europa”.