Hay gran avance en la transformación vial del Distrito Nacional y Santo Domingo Norte
Entradilla
El proyecto del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) de nueve mil millones de pesos, agiliza la movilidad para 1.4 millones de personas con nuevos carriles, giros estratégicos y la construcción de un túnel clave entre las avenidas Jacobo Majluta y República de Colombia.
Santo Domingo, RD. En la avenida Jacobo Majluta se han intensificado los trabajos de movimiento de tierra para la construcción del túnel que conectará con la República de Colombia. La obra luce muy avanzada, impulsada por decenas de obreros, ingenieros y maquinaria pesada trabajando activamente en la zona.
El proyecto de nueve mil millones de pesos, ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones mediante la renegociación con Aerodom, transforma el paisaje urbano. Los avances en lugares neurálgicos demuestran una intervención colosal destinada a reorganizar integralmente la movilidad del gran Santo Domingo.
“Para mi esta será la obra más importante del presidente Abinader. Por lo rápido, lo que solucionara y el poco ruido que se ha hecho en su construcción. Además, todos los que vivimos en la zona sabemos lo que esto significará para nuestras vidas y nuestra inversión inmobiliaria”, expresó Joan Almonte, arquitecto.
Al avanzar hacia Los Próceres, los tramos de tres carriles habilitados ofrecen un alivio inmediato. El flujo vehicular muestra mejoras sustanciales que permiten a miles de conductores desplazarse con mayor agilidad durante las horas pico en este emblemático corredor del Distrito Nacional.
Actualmente, varios segmentos disponen de seis carriles principales para un tránsito más cómodo. La incorporación de rampas y giros estratégicos erradica los traumáticos cruces a la izquierda, eliminando la congestión en puntos clave donde las excavaciones despejaron terrenos anteriormente cubiertos por maleza.
La modernización contrasta con el impacto en la cañada de Arroyo Hondo, en Los Ríos. La construcción del puente conector implicó demoler numerosas viviendas, alterando de forma irreversible la vida en el barrio Cuba debido al desplazamiento definitivo de sus antiguos pobladores.
Este megaproyecto contempla un importante componente ecológico al sanear la cañada contaminada. Además, rescatará más de 24,000 metros cuadrados de áreas verdes que se convertirán en un parque ecológico, administrado por el Jardín Botánico Nacional junto a nuevas zonas peatonales y paisajismo.