RESQUICIOS PARA PERFILES DISRUPTIVOS
Por Ana Patricia Sánchez
Hace un tiempo tuve una conversación con un buen amigo, a quien considero de grandes conocimientos, sobre los famosos outsiders en República Dominicana.
Es cierto que el contexto político y social del país y de la región está cambiando. Hay cansancio frente a la incapacidad de algunas gestiones estatales, los servicios públicos, el costo de vida, la corrupción, la seguridad, el empleo, la educación y la salud.
También, hay una generación que se ha desconectado de las siglas históricas. Los jóvenes consumen política de manera más atomizada, principalmente desde las plataformas digitales, y cuando no se sienten representados por la oferta partidaria tradicional, se abre espacio para comunicadores, influencers y creadores de contenido capaces de conectar directamente con ellos.
Son los llamados perfiles disruptivos. Desde la psicología social y la comunicación política, podríamos hablar de discursos hiperpersonalizados: liderazgos carismáticos que, a través de las redes, se presentan como capaces de romper con las élites y priorizan un discurso directo y pragmático sobre las estructuras partidarias tradicionales.
Sin embargo, aunque existen catalizadores, incluida la presión social alrededor del tema haitiano y migratorio, creo que todavía estamos lejos de un quebrantamiento político-social como el ocurrido en otros países de la región.
República Dominicana todavía conserva frenos estructurales y una infraestructura política tradicional que dificulta ese escenario.
Pero los resquicios existen.
Quizás no necesitamos solamente nuevos políticos, sino una política más transparente, preparada, cercana y capaz de escuchar a las nuevas generaciones y aliviar la carga de la gente.
Quizás la pregunta sea:
¿Qué estamos haciendo nosotros, desde nuestros talentos, conocimientos y dones, para construir la República Dominicana que queremos?
Porque los cambios políticos no comienzan solamente en las urnas.