Puerto Rico (EFE). Este viernes cinco haitianos  murieron ahogados, cuando traficantes de viajeros fueron los obligaron a lanzarse al mar, mientras otros 68 ocupantes de la yola lograron salvar sus vidas gracias a la rápida intervención de la Guardia Costera de los Estados Unidos.

La información fue confirmada este viernes por las autoridades federales en Puerto Rico, que confirmaron que son de nacionalidad haitiana las cinco víctimas mortales y los 68 supervivientes de la tragedia migratoria registrada la víspera en aguas de la isla.

Se explicó, que los migrantes viajaban en una embarcación sobrecargada cuando fueron obligados por los contrabandistas a lanzarse al agua cerca de la isla de Mona, al oeste de Puerto Rico.

El patrullero de la Guardia Costera Joseph Napier completó en esta jornada el traslado de los 68 sobrevivientes (41 hombres, 25 mujeres y dos menores), a la ciudad puertorriqueña de Mayagüez.

Por su parte, las unidades marinas de las Fuerzas Conjuntas de Acción Rápida de la Policía de Puerto Rico transportaron a la isla los cuerpos de los cinco fallecidos, que fueron recuperados el jueves por personal del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales.

«Se perdieron cinco vidas como resultado de que los contrabandistas abandonaron a estas personas en alta mar en las peligrosas aguas que rodean la isla de Mona», denunció en un comunicado el capitán José Díaz, del sector San Juan de la Guardia Costera.

La Guardia Costera indicó que probablemente los sobrevivientes sean devueltos a su país de origen.

Esta nueva tragedia tuvo lugar en el llamado Canal de Mona, que separa la República Dominicana de Puerto Rico.

Leonard Prophil, sacerdote haitiano residente en Puerto Rico y portavoz de la comunidad en la isla, dijo a Efe que este suceso, junto a otros que han ocurrido en los pasados meses, se debe a la «situación difícil y triste» que existe en Haití.

«Esos viajes no van a parar mientras la situación continúe así», enfatizó el sacerdote de la parroquia San Mateo de Cangrejeros en Santurce, sector en San Juan donde reside una gran comunidad de dominicanos y haitianos.

El pasado 12 de mayo, al norte del islote puertorriqueño de Desecheo, se produjo el naufragio de una embarcación que causó la muerte a once mujeres haitianas.

Los guardacostas pudieron rescatar con vida a 38 personas pero no lograron dar con al menos otra decena de migrantes que se estima viajaba también en esa embarcación.