La mañana de este jueves el arzobispo metroplitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria visitó la Base Naval 27 de Febrero, en la provincia Santo Domingo Este, donde presidió el acto de bendición del Santísimo Sacramento.

Este acto religioso que contó con la presencia del comandante general de la Armada de República Dominicana, vicealmirante Emilio Recio Segura, tuvo lugar en la explanada frontal de la parroquia Nuestra Señora Virgen del Amparo, en la Base Naval 27 de Febrero.

A su llegada al recinto militar, el arzobispo de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria, condujo la exposición del Santísimo Sacramento al atrio de la parroquia Nuestra Señora del Amparo en la institución naval.

Durante el acto el arzobispo Ozoria exhortó a los fieles seguidores de la Arquidiócesis de Santo Domingo y al pueblo dominicano en general a orar y mantener la fe y la confianza en el Señor Jesucristo para que la situación provocada por el coronavirus cese en el país.

Previo a la celebración del acto religioso, a los residentes tanto en sectores periféricos y del entorno de la institución naval, se les pidió ubicarse en balcones, techos, patios y otros lugares, y exhibir la biblia y pañuelos blancos para recibir las bendiciones al paso del helicóptero por sus respectivos lugares.

Esta ceremonia que tuvo lugar en la Base Naval 27 de Febrero se realizó bajo la consigna de “Viva Jesús Sacramentado”.

Luego el Santísimo fue  retirado del atrio de la parroquia Nuestra Señora del Amparo y conducido en procesión hasta el helipuerto de la Base Naval 27 de Febrero, donde el Santísimo Sacramento junto a los sacerdotes Alexis Dever y José Puerta, abordaron un helicóptero UH-IH de la Fuerza Aérea de la República Dominicana e iniciaron un recorrido que consistió en sobrevolar las cuatro provincias del Gran Santo Domingo, incluyendo a Bayaguana.

Durante el recorrido los sacerdotes Dever y Puerta, sosteniendo el Santísimo Sacramentado en sus manos, desde el helicóptero impartían la bendición sobre todos los dominicanos como muestra de acompañamiento ante la situación provocada por el Covid-19.

Esta actividad religiosa fue  coordinada y auspiciada por la diócesis castrense, con el apoyo de la Fuerza Aérea y la Armada de República Dominicana, y además del obispo metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria, estuvieron presentes el alto mando de la Armada, encabezado por el vicealmirante Emilio Recio Segura, y la alcaldesa del Distrito Nacional, licenciada Carolina Mejía de Garrido, entre otros invitados especiales.