La Armada de República Dominicana informó que dándole cumplimiento a las disposiciones del Gobierno contenidas en el protocolo de prevención contra el coronavirus establecido por el Ministerio de Salud Pública, obligó a ocho embarcaciones, entre cruceros y lanchas de recreo a abandonar las aguas territoriales del país.

Se explicó que estas acciones de seguridad marítima y de prevención contra el Covid-19, se realizaron del tres de marzo al tres del presente mes, y tuvieron lugar en diversos puntos del litoral costero dominicano.

La primera acción contra embarcaciones que se encontraban en nuestras aguas jurisdiccionales tuvo lugar en Samaná, donde unidades navales de la Armada Dominicana invitaron a dos cruceros que se encontraban en las inmediaciones de la bahía a abandonar nuestras aguas territoriales.

De igual modo, con el acompañamiento de unidades rápidas, la Armada obligó a otro crucero que se encontraba frente a la costa de Cabo Rojo, en Pedernales a abandonar las aguas territoriales dominicanas, ante la sospecha de que abordo habían tripulantes infectados con el Covid-19.

Asimismo las autoridades navales detuvieron una lancha de recreo que se encontraba fondeada en las cercanías de la isla Catalina con 18 personas a bordo. Y luego de realizar las investigaciones de lugar los conminaron a salir de las aguas territoriales dominicana.

También fue sometida al protocolo de prevención contra el coronavirus la embarcación de bandera dominicana “Diamante I”, procedente de Colombia con ocho tripulantes a bordo, tres de ellos dominicanos, dos colombianos y dos venezolanos.

De igual manera, los veleros “Dise Estraits Golf Cost”, australiano, y el “Firefly”, español, cada uno con tres personas a bordo, respectivamente, luego de darles a conocer la orden que les impide permanecer en aguas dominicanas, fueron despachados de inmediato a sus respectivos países de origen.

Asimismo la Armada de República Dominicana, informa que el comandante general de la institución naval, vicealmirante Emilio Recio Segura, ordenó reforzar la vigilancia en todo el litoral costero del país, a fin de evitar que a los muelles dominicanos lleguen embarcaciones sin la debida autorización.